miércoles, 16 de junio de 2010

Subirla a la red

El último paso, una vez está creada la página hay que subirla a un servidor web, ya que si no lo podrá ver quien lo ha creado gracias a un navegador, pero nadie más. Para ello, lo más sencillo es usar un cliente FTP, ya que se agilizan muchos pasos del proceso de subir archivos al servidor.

Un cliente FTP emplea el protocolo FTP para conectarse a un servidor FTP para transferir archivos. Como otros servicios de Internet, para utilizar FTP necesitamos un programa especial que se denomina cliente de FTP.

Algunos clientes de FTP básicos vienen integrados en los sistemas operativos, incluyendo Windows, DOS, Linux y Unix. Sin embargo, hay disponibles clientes con más funcionalidades, habitualmente en forma de shareware/freeware para Windows y como software libre para sistemas de tipo Unix. Muchos navegadores recientes también llevan integrados clientes FTP (aunque un cliente FTP trabajará mejor para FTP privadas que un navegador).

Algunos sistemas operativos, incluyendo los Windows más recientes y Mac OS X pueden montar servidores FTP como unidades virtuales directamente dentro del sistema operativo, como puede ser fireftp para firefox, pues es un plugin que se puede añadir al navegador, solo si se necesita. lo que puede resultar más fácil o más conveniente para algunos usuarios, que emplear un cliente especializado.

Todos los programas de FTP son parecidos, básicamente consisten en una ventana que está partida en dos partes. En una parte podemos ver nuestro disco duro, con sus distintas unidades de disco y carpetas. En la otra parte se puede ver el sistema de archivos del servidor, con sus correspondientes carpetas. Para mover los archivos de un lugar a otro suele bastar con arrastrarlos de una parte de la ventana a la otra. Hay que configurar el programa de FTP para que acceda al espacio que tenemos asignado.

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